Boca perdió con Estudiantes y quedó con pocas chances de jugar la Libertadores

En Córdoba, el "Pincha" superó por 3-2 al "Xeneize" en un encuentro vibrante en la semifinal de la Copa Argentina. El conjunto que dirige Mariano Herrón depende de una serie de resultados para jugar ia competencia continental más importante de 2024.

Estudiantes se erigió este miércoles por la noche en el primer finalista de la edición 2023 de la Copa Argentina, al derrotar por 3-2 al convulsionado Boca, en una de las semifinales que se jugó en el estadio Mario Kempes de la ciudad de Córdoba.

El equipo dirigido por Eduardo Domínguez sacó provecho de la fragilidad defensiva xeneize y se impuso con los tantos convertidos por Guido Carrillo (Pt. 3m.), Mauro Boselli (St. 1m.) y Nicolás Figal en contra de su valla (St. 19m.).

El elenco xeneize, conducido en forma interina por Mariano Herrón tras el alejamiento de Jorge Almirón luego de perder la definición de la Copa Libertadores con Fluminense, había dado vuelta la historia en la primera etapa, con sendas conquistas del uruguayo Miguel Merentiel (Pt. 28m. y 42m.), el mejor jugador del semestre en las huestes de la Ribera.

Boca debió luchar en la adversidad y jugó con diez hombres desde los 14m. del primer tiempo, por la expulsión del lateral izquierdo, Marcelo Saracchi.



El conjunto ‘pincha’ dirimirá el título con el ganador de la otra semifinal que el jueves celebrarán San Lorenzo y Defensa y Justicia, en cancha de Lanús, a partir de las 21.10.

Los simpatizantes ‘rojiblancos’ que acudieron al escenario cordobés (muchos de ellos no pudieron acceder a tiempo porque más de 30 micros con hinchas fueron retenidos en forma insólita por la Policía cordobesa en la ruta, a casi 100 kilómetros) vieron una producción con altibajos del equipo del ‘Barba’ Domínguez, aunque la iniciativa siempre estuvo de su lado.

Con el toque distintivo de Rollheiser, las proyecciones por derecha de Leonardo Godoy y el criterio de Fernando Zuqui a Estudiantes le alcanzó en el arranque para desbordar a un rival confundido atrás, otorgando ventajas por las bandas.

Así, en una de las primeras aproximaciones a la valla rival, el conjunto platense pudo facturar, cuando Godoy escapó por derecha y mandó centro a la carrera que fue conectado de cabeza por Carrillo, para decretar la apertura (3m.).


Boca, que apostaba a la victoria para acercarse a su objetivo de clasificación a la Copa Libertadores, seguía viviendo momentos de confusión, con un mediocampo que no se juntaba y con una defensa que continuaba otorgando licencias.

Encima, a los 14m., el uruguayo Saracchi cometió una absurda violenta infracción en su propio campo, en una jugada intrascendente y el árbitro Yael Falcón Pérez le mostró el camino de los vestuarios.

 



Sin embargo, los horrores defensivos del ‘Pincha’, a pesar de la superioridad numérica, le permitieron a los conducidos por Herrón meterse nuevamente en partido. Porque cada vez que el chico Valentín Barco exhibía su pegada, la zozobra se instalaba en el área platense.

A los 28m., Zaid Romero cometió una doble equivocación: no rechazó un envío largo de Barco y luego le entregó el balón al borde del área a Merentiel, quien acomodó el cuerpo y sacó un latigazo para establecer la igualdad (1-1).


Esos minutos le permitieron a Boca esbozar una ligera recuperación, con un Barco más activo. Y un Merentiel, intratable.

Entonces, sobre los 42m., Ezequiel Bullaude ganó una pelota casi sobre la misma raya ante un quedo de Jorge Rodríguez y tocó al medio para que el delantero uruguayo definiera ante la oposición del arquero Andújar (2-1). Con un hombre menos, el equipo xeneize exhibía una muestra de carácter importante.


Pero en el segundo tiempo, las equivocaciones defensivas de Boca dieron ‘vuelta la taba’ frente a un adversario que tonificó su ofensiva con los ingresos de Boselli y Méndez.

Y precisamente, el atacante que concretó divisiones formativas en el Xeneize y se transformó en ídolo del club platense pudo estampar una tijera que se tradujo en el 2-2, cuando iba apenas un minuto.


Y sobre los 19m., después de una sucesión de fallos entre Advíncula y Rojo, la pelota le quedó en la puerta del arco a Boselli, quien fue ‘primereado’ por Figal, que no hizo más que meterla en su propia valla para decretar el 3-2 en favor de Estudiantes.


De allí hasta el final, Herrón mandó a la cancha a Cristian Medina, Luca Langoni y Darío Benedetto. Boca buscó en base a centros, a algún que otro desborde, pero jamás tuvo claridad y equivocó los caminos.

Pese a todo cierta fragilidad defensiva que exhibió el combinado platense abrió la esperanza de que Boca igualara la historia, mediante una maniobra aislada. Pero ello no ocurrió.

La ilusión del ingreso a la Libertadores queda más lejos para un Boca que vivirá el proceso eleccionario del 2 de diciembre con un condimento adicional, basado en la inclusión en listas diferentes de Román Riquelme (candidato a presidente por el oficialismo) y Mauricio Macri (postulante a vice por la oposición).



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