Ediles solicitan la extensión de ramales para la periferia
Los vecinos que se mudaron a los nuevos bloques de viviendas, en el barrio Santa Catalina, necesitan el servicio de transporte urbano.
La ciudad de Corrientes sigue creciendo en población y superficie, pero su sistema de transporte público no parece acompañar ese ritmo. En la última sesión del Concejo Deliberante, los concejales reclamaron la incorporación de nuevos ramales de colectivos urbanos para atender la demanda de los barrios periféricos, en especial Santa Catalina.
El pedido fue formalizado durante la sesión ordinaria del pasado jueves 5 de junio. La resolución, aprobada por unanimidad, insta al Departamento Ejecutivo Municipal (DEM) a arbitrar las medidas necesarias para extender los recorridos de las líneas de colectivos en la zona de la Saps (Sala de Atención Primaria de la Salud) del mencionado barrio.
Allí, desde hace tiempo, los vecinos reclaman una mayor presencia del transporte público y frecuencias más adecuadas.
Actualmente el tiempo de espera puede extenderse hasta 40 minutos o más, generando dificultades para quienes deben trasladarse diariamente a centros educativos, laborales o de salud ubicados en otros puntos de la ciudad.
Santa Catalina es uno de los barrios que más ha crecido en los últimos años, producto de planes de urbanización pública y desarrollos habitacionales. Sin embargo, la infraestructura de servicios esenciales, como el transporte, no ha seguido ese mismo ritmo. La falta de conectividad limita el acceso a derechos básicos y acentúa la desigualdad territorial.
Los concejales radicales, impulsores de esta iniciativa, remarcaron que es urgente repensar el diseño de los recorridos de las líneas urbanas, incorporando ramales que respondan a la nueva realidad demográfica de Corrientes. "El transporte público debe ser una herramienta de integración, no una barrera más", señalaron durante el debate.
El pedido se suma a una larga lista de reclamos vinculados al sistema de colectivos en la capital provincial, que históricamente arrastra problemas de cobertura, frecuencia y condiciones de prestación del servicio.
Por otro lado, en la misma sesión, el Concejo aprobó también un pedido de informes al Ejecutivo sobre la ubicación y funcionamiento de las cámaras de videovigilancia y fotomultas instaladas en la ciudad. Este reclamo responde a que muchos automovilistas denuncian la ausencia de cartelería que advierta sobre la presencia de los dispositivos y señalan una falta de transparencia en su utilización.
En ese sentido, los ediles solicitaron información precisa y actualizada sobre los puntos de control y el procedimiento para la emisión de actas de infracción. La resolución fue aprobada sin objeciones.
Ambos temas, el transporte público y el control del tránsito, vuelven a poner en agenda las condiciones de movilidad en una ciudad que ya superó ampliamente sus antiguos límites urbanos.
El desafío ahora es adaptar el sistema de transporte y control a una Corrientes que crece y cambia, sin dejar atrás a quienes viven más lejos del centro.








































