Sotelo: “Estamos dañando una generación y nadie toma conciencia del problema”
El abogado Dr. Sotelo, quien actúa como querellante en dos causas en las que hubo condena por abuso sexual, dialogó con Cadena de Radios y se refirió a la gravedad de los casos y a la preocupante frecuencia de este tipo de delitos en la provincia de Corrientes.
Uno de los casos mencionados corresponde al abuso cometido por un médico en Paso de la Patria, mientras que el otro involucra al psicólogo Cherkasky, en la localidad de Itá Ibaté. “Hablamos de dos profesionales que pertenecen a la salud pública. En el caso de Itá Ibaté, la víctima es la madre de un joven con discapacidad. Al momento de los hechos, el chico tenía 14 años y un grado de discapacidad. El profesional se valió de la información obtenida de la madre para abusar de ella”, explicó Sotelo.
El querellante señaló que, si bien en el expediente consta un hecho de tentativa de abuso contra un hombre mayor, ese episodio no fue incorporado al juicio.
Sotelo recordó que hace unos ocho años realizó un informe que advertía sobre la alta incidencia de delitos sexuales en Corrientes. “En 2017, de cada cuatro juicios diarios, dos eran por abusos sexuales. Muchos casos no se denuncian, ya sea por vergüenza o porque ocurren dentro del ámbito familiar. Muchas veces, cuando sucede, la propia madre no quiere denunciar”, sostuvo.
El abogado actualizó esos datos y afirmó que en 2023 la situación empeoró: “De cada cuatro casos, tres fueron de abuso. Estamos dañando una generación y creo que nadie toma verdadera conciencia. Tenemos que pensar que la próxima víctima puede ser tu hijo”.
Asimismo, indicó que la pandemia agravó el problema, aumentando los casos de violaciones dentro del ámbito doméstico. Recordó además la reciente condena a un hombre por abusar de su esposa y su hija, dictada esta semana.
Consultado sobre las causas de esta problemática, Sotelo señaló:“Seguramente porque estos abusadores actúan una vez y vuelven a hacerlo. Lo hacen entre cuatro paredes, sin testigos. Cuando ocurre dentro de la familia, siempre hay amenazas. El daño psíquico que sufre un menor los deja muertos en vida”.
También se refirió al caso del Dr. Martínez Borda, condenado por abusar de su sobrina de ocho años. “Se había pedido una pena de 12 años, y la Fiscalía coincidió. Pero el tribunal consideró que, al no tener antecedentes, se aplicara una regla no escrita que lleva a definir la pena en un punto medio, entre los seis y quince años”, detalló.
R:Clara González.






































