"Trabajamos para que el Anfiteatro sea un lugar de memoria"
El Ministro de Obras y Servicios Públicos detalló las tareas de acondicionamiento en el Anfiteatro Cocomarola de cara a la Fiesta Nacional del Chamamé. Además, se refirió a la clausura preventiva en la Costanera y los desafíos tras la emergencia climática.
El ministro de Obras y Servicios Públicos, Jorge Meza, brindó un panorama detallado sobre las prioridades de su gestión en un contexto marcado por la contingencia climática y la inminencia de la Fiesta Nacional del Chamamé.
A pesar de que “el foco de los primeros días de gestión estuvo puesto en la emergencia por las lluvias”, Meza confirmó que los trabajos en el Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola no se detuvieron. “No queríamos visibilizar los trabajos por respeto a la situación que vivía el pueblo, pero el compromiso de mejorar nuestra Fiesta, que es Patrimonio de la Humanidad, siguió en pie”, explicó el funcionario.
En un trabajo conjunto con el Instituto de Cultura, el Invico y la Municipalidad de Corrientes, se están realizando ajustes sobre la gran obra inaugurada el año pasado.
Las tareas actuales incluyen: “Acondicionamiento del escenario mayor y mejoras en los camarines. Mantenimiento integral: pintura, sistema eléctrico y arreglo de bancos. Infraestructura sanitaria: reforma y mantenimiento de baños, junto con la reutilización de nuevos espacios. Zonas de streaming: ajustes técnicos para la transmisión de alcance internacional”, detalló y agregó: "Pensamos el anfiteatro como un lugar turístico que forme parte de un circuito de recorridos y que, en un futuro, sea un lugar de memoria de nuestra cultura correntina", proyectó Meza.
Alerta en la Costanera: Clausura por prevención
Respecto al vallado en un sector de la Costanera, el Ministro aclaró que la medida responde estrictamente a criterios de seguridad ante la posibilidad de un derrumbe. “Se clausuró por prevención y se están realizando los estudios técnicos necesarios. En los próximos días iniciaremos las obras en conjunto con la Municipalidad. Lo más acertado era delimitar la zona para evitar riesgos”, señaló.
El desafío de los desagües pluviales
Finalmente, Meza reflexionó sobre el impacto de los fenómenos climáticos recientes. Reconoció que, si bien se realizaron obras, "no fueron suficientes" ante la magnitud del agua caída en poco tiempo. "Ninguna ciudad está preparada para recibir tanta cantidad de agua de golpe. El cambio climático nos impone el desafío de mejorar todos los desagües pluviales. Hay que seguir apostando a más obras de este tipo", concluyó el Ministro.








































