Miles de personas disfrutaron de la primera noche de carnaval en Santo Tomé
La Capital del Ritmo volvió a hacer honor a su nombre. El aroma a carnaval se sentía en el aire desde hacía varios días, hasta que por fin se escuchó el grito inaugural, y la nieve cubrió el cielo del corsódromo.El informe de Leonardo Godoy desde FM Del Mercosur para Cadena de Radios.
El santotomeño volvió a aplaudir, bailar, cantar y soñar con la comparsa de sus amores. Desde temprano podían verse banderas, camisetas, sombreros con los colores de las agrupaciones carnestolendas. Y desde el comienzo, el público bailó con las tres comparsas.
La primera en ingresar fue Marabú, la comparsa del barrio Sarmiento, con su tema: “Calfucurá, la piedra azul de espíritu invencible”.
Juan Calfucurá de espíritu indomable, debió atravesar ritos de iniciación hasta llegar a ser quien fue para la nación mapuche, el criollo y el “huinca”. Emprendió una extensa travesía desde los territorios montañosos chilenos hasta lo que hoy conocemos como La Pampa, para establecerse en las Salinas Grandes.
Cuenta la historia que “El Napoleón de las Pampas”, como también era conocido el indio, jamás se dejó retratar, lo que consideran que fue una maniobra más, de tantas otras alrededor de su figura de líder y gran estratega. “Fue y sigue siendo una constelación de símbolos que precisa ser contada para ver; su figura como emergente de la cosmovisión mapuche, sobreviviendo su luminoso espíritu en su pueblo y en Marabú que con su color azul turquesa lo homenajea”.
Marabú deslumbró desde el arranque, con su Comisión de Frente, la excelencia de sus trajes, su batería “la Aplanadora” y el esplendor de sus carros, llevándose los aplausos de los presentes.
Luego fue el turno de Turma Do Fon Fon, que este año presenta “Yo tengo un sueño, mi destino es fonfonero”. La Turma este año propone un viaje onírico donde el sueño es motor de creación y esperanza. La puesta escénica incluye múltiples estaciones simbólicas, desde la inocencia infantil y los derechos, el enfrentamiento entre luz y oscuridad, hasta la celebración final, representada por hadas, duendes, musas rojo y blanco.
Los sueños paradisíacos e ideales se contraponen a las más temerosas pesadillas que hunden al soñador a lo más profundo de su imaginación.
Fon Fon, como siempre, se presentó con lujos, majestuosidad, excelencia, marcando presencia desde el primer momento. Esto fue acompañado por el público durante toda su presentación.
Y la última comparsa en ingresar fue Ipanema, la Tricolor de los Barrios del Sur, que este año presenta “Sapucay de Libertad. Soy el grito que cruzó montañas y pueblos”, un homenaje a Don José de San Martín. La historia del Libertador, ahora late en el corazón del carnaval, ya que Ipanema trae a la avenida un viaje épico por la vida del General, el estratega, el soñador, el hombre que cambió el destino de América.
Cada nota, cada verso y cada tambor en su repique cuentan un capítulo de su legado: desde su niñez, su adolescencia, su formación militar, sus batallas, sus ideales, sus silencios y su inmenso amor por la libertad. Y este es el homenaje de Ipanema al Libertador, es el ritmo que lleva su historia a la avenida.
Ipanema representa garra, ganas y entusiasmo por estar en la avenida, por marcar su presencia en el carnaval. Con dos carros menos, la agrupación ingresó digna, alegre, entusiasta, que incluso su reina y reinita desfilaron en calle, lo que causó ovación en los presentes.
El corsódromo estuvo colmado al 70%, y no se registraron disturbios mayores. La segunda noche será el 7 de febrero, velada en la que ingresarán con el siguiente orden: Ipanema – Marabú – Fon Fon.




































