Una pericia veterinaria fue clave para detener a dos hombres y secuestrar armas
La investigación se cerró tras el informe de una veterinaria que halló un balazo calibre .22 en la cabeza de un animal faenado. La Policía allanó a la familia Ramírez, incautó rifles de aire comprimido letales y detuvo a dos sujetos de 65 y 36 años que fueron trasladados a Curuzú Cuatiá.
Dos hombres terminaron tras las rejas este miércoles en la localidad de Perugorría, acusados de ser los autores de un delito de abigeato. El caso, llevado adelante por la Unidad Especial de Seguridad Rural y Ecológica, se resolvió gracias a un minucioso trabajo científico sobre los restos de un animal faenado.
Las actuaciones se iniciaron bajo el Preventivo N° 07/26. La clave para avanzar en la causa fue el informe pericial realizado por la médica veterinaria Dra. Noel Bissaro. Al examinar la cabeza de un bovino que había sido secuestrado como evidencia, la profesional constató una herida compatible con el impacto de un proyectil calibre .22, confirmando así que el animal había sido abatido con un arma de fuego.
Con esta prueba contundente, el fiscal interviniente, Dr. Oscar Cañete, solicitó la orden de allanamiento (N° 31) para un domicilio perteneciente a la familia Ramírez.
El operativo arrojó resultados positivos. En la vivienda, los efectivos rurales lograron el secuestro de dos armas de aire comprimido modificadas a calibre .22 mm. Estas armas, adaptadas caseramente para disparar munición letal, coinciden con el calibre del proyectil que mató al animal peritado.
Detenidos y trasladados Tras el hallazgo, la Justicia ordenó la inmediata detención de Pedro Ramírez (65) y Gerardo Ramírez (36).
Ambos fueron examinados en el hospital local y alojados inicialmente en la Unidad Especial. Sin embargo, debido a la falta de plazas en la dependencia local, se dispuso su traslado a la Alcaidía de Curuzú Cuatiá, donde permanecerán a disposición de las autoridades mientras avanza la causa penal en su contra.






































