Un playero murió atropellado y el encargado falleció al enterarse
Un dramático episodio conmocionó este fin de semana al barrio Guiñazú, en la zona norte de la ciudad de Córdoba. Cristian Ludueña, de 50 años y trabajador de una estación de servicio, perdió la vida luego de ser embestido mientras volvía a su casa en moto.
El accidente se produjo a escasa distancia de su lugar de trabajo, instantes después de haber terminado su jornada laboral.
Así fue el accidente que sufrió el empleado de la estación de servicio
De acuerdo con lo consignado por Radio Mitre, Ludueña dejó la estación de servicio y tomó rumbo hacia el norte, en dirección a Villa Los Llanos, el barrio donde residía.
A tan solo dos cuadras, fue chocado de frente por un automóvil que circulaba por la zona. Según las primeras informaciones, el conductor del vehículo habría estado bajo los efectos del alcohol al momento del siniestro.
La violencia del impacto fue tal que la motocicleta quedó completamente destrozada y el auto sufrió importantes daños. Como consecuencia del choque, Ludueña falleció en el acto.
Cristian, apodado “El Tigre”, se desempeñaba en la estación de servicio que permanece abierta las 24 horas y era muy querido tanto por sus compañeros como por los clientes habituales.
Padre de seis hijos, cuatro mujeres y dos varones, quienes lo conocían destacan su calidez y compromiso.
La triste despedida al empleado de la estación de servicio
“Cristian era una persona buena con la gente. Siempre estaba predispuesto a ayudarte, siempre estaba con una sonrisa en la cara. Todos los días venía así”, contó una compañera, visiblemente afectada.
“Por más que viniera a trabajar todos los días, él siempre venía con una actitud positiva. Le gustaba trabajar y se esforzaba por su familia”, añadió.
El segundo fallecimiento en la empresa que conmocionó a todos
La tragedia provocó un segundo impacto entre los trabajadores de la estación de servicio.
Uno de los encargados, que atravesaba un delicado cuadro de salud y se encontraba internado, murió tras enterarse del fallecimiento de Ludueña.
De acuerdo con el relato de una compañera, el hombre supo lo ocurrido cerca de las 5 de la madrugada del sábado. “Él estaba con muchos problemas de salud, estaba internado, pero también murió”, expresó.
Antes de que el cuerpo fuera trasladado al cementerio, compañeros y empleados decidieron despedirlo con un emotivo homenaje en la propia estación.
La doble pérdida causó una profunda conmoción entre quienes compartían a diario la rutina laboral en la estación ubicada en la intersección de avenida Japón y Juan B. Justo.






































