Vacunación en crisis

Pizzi: “Podemos perder el efecto rebaño”

El reconocido médico infectólogo Hugo Pizzi manifestó su preocupación por el marcado descenso en los niveles de vacunación infantil en Argentina y advirtió que esta situación ya se refleja en la reaparición de enfermedades prevenibles y en el aumento de casos graves en distintas provincias del país.

En diálogo con Cadena de Radios, Pizzi recordó que Argentina supo ser un ejemplo en materia de inmunización gracias al compromiso de generaciones anteriores. “Tenemos que honrar a nuestras abuelas y madres, que fueron muy responsables con el tema de las vacunas. Nos llevaban a vacunarnos aunque no quisiéramos. Éramos el modelo de América y nos miraban con admiración desde Canadá hacia abajo”, señaló.

Sin embargo, advirtió que actualmente existen alrededor de 101 mil niños sin la protección correspondiente y enumeró situaciones que reflejan el retroceso sanitario: casos de tétanos en Santa Fe, 14 fallecimientos por tos convulsa y brotes de sarampión registrados en Buenos Aires y San Luis.

“El enorme esfuerzo que permitió alcanzar coberturas superiores al 90 por ciento hoy presenta cifras deplorables”, lamentó el especialista.

Pizzi cuestionó además los argumentos de quienes rechazan la vacunación. Relató que recientemente recibió una carta en la que se defendía la decisión de no vacunar bajo el argumento de la libertad individual. “Esto no pasa por la democracia ni por una elección personal. Existe una ley nacional que establece la obligatoriedad de las vacunas. Quien quiera vivir en sociedad debe ajustarse a una norma que lleva décadas y que nos dio resultados extraordinarios”, afirmó.

El infectólogo destacó que varias provincias comenzaron a endurecer los controles. Mencionó los casos de Mendoza y Río Negro, donde se avanzó con procesos de judicialización para familias que incumplen el calendario obligatorio, mientras que Córdoba analiza medidas similares. También resaltó la estrategia de Santa Fe, donde se refuerza la vacunación en las escuelas.

Según explicó, el principal peligro es perder el denominado “efecto rebaño”, es decir, la protección colectiva que se genera cuando la mayoría de la población está inmunizada. “Si eso sucede, el daño puede ser interminable. En el caso del sarampión, un solo niño infectado dentro de una escuela puede contagiar a todo el curso y también a la docente”, alertó.

Pizzi atribuyó parte del problema a la influencia de movimientos antivacunas y a la falta de conciencia en algunos sectores más jóvenes. “Los grupos antivacunas siempre existieron. Son pocos, pero muy activos. Lo curioso es que cuando se enferman y les falta el aire cambian de opinión y buscan atención médica urgente”, expresó.

Como ejemplo, recordó una experiencia ocurrida en Mendoza durante 2025. Allí se detectó que unas 70 familias no vacunaban a sus hijos. Tras recibir cartas documento y citaciones oficiales, 55 familias regularizaron la situación antes de comparecer. Las 15 restantes mantuvieron inicialmente una postura de rechazo, pero al conocer que podían ser judicializadas también terminaron vacunando a los menores.

Finalmente, el médico hizo referencia a los casos fatales por tos convulsa, una enfermedad para la cual existe vacuna desde hace más de un siglo. Contó que uno de los padres que perdió a su hijo inició acciones legales por abandono de persona contra quienes decidieron no inmunizar al niño.

“Lo que hicieron nuestros mayores para construir una sociedad protegida fue enorme. No podemos permitir que décadas de trabajo sanitario se pierdan por desinformación o por decisiones irresponsables”, concluyó.

R:Clara González.


Titulo: ENTREVISTA-
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